%@LANGUAGE="JAVASCRIPT" CODEPAGE="65001"%>
Llevando
el buen humor al trabajo
|
Por Maribela Freitas Raul de Orofino, actor y autor teatral brasileño que ha venido por tercera vez a Portugal para presentar de nuevo su pieza Mario, tu humor está en el armario, mantiene, apoyándose en lo que divulga la ciencia, que "humor es dinero. Cuando reímos, liberamos endorfinas, que anestesian los dolores físicos y emocionales, y además refuerzan nuestro sistema inmunológico. Como consecuencia, se piensa, se crea y se produce mejor, lo que lleva a que aumente la productividad. No cabe duda de que esto ya significa dinero". Las empresas portuguesas están recurriendo cada vez con mayor frecuencia a la obra de Orofino, que, siempre con mucho humor, aborda temas como el cambio, el liderazgo, o el ponerse en el lugar del otro, y ayuda a enfrentar los desafíos laborales y las novedades del cambiante mundo empresarial. Marina Peres, directora de recursos humanos del Hotel Sofitel, fue la primera persona que contrató a Raul de Orofino en 1999 para que éste representase su obra en la fiesta de navidad que dicha empresa organizó para sus trabajadores. "La idea era estimular la cohesión interna compartiendo un tiempo de diversión y relax. Por otro lado, también se buscaba mejorar la disposición frente a los continuos cambios y poner de manifiesto la necesidad de incorporar el buen humor al trabajo", explica Peres, que en su día apostó en una iniciativa pionera en Portugal, si bien Raul de Orofino hacía tiempo que venía poniendo en práctica su idea del teatro-empresa en su país. Este tipo de representación de teatro pretende que determinados mensajes sobre la vida empresarial (fundamentalmente la superación del temor a los cambios) sean más fácilmente asimilables a través de escenas que hablan de temas mucho más universales, como las relaciones humanas, y que luego pueden aplicarse tanto a la vida privada como al trabajo. "Son historias que hablan de la familia, de relaciones entre personas, y que consiguen que el espectador se ría y se identifique con lo que se dice. Tras el espectáculo, doy una pequeña charla y modero un debate en el que voy respondiendo a las preguntas y estableciendo conexiones con momentos de la obra, haciendo especial hincapié en los temas que la empresa me ha pedido que trate", declara el actor. Gracias a esta versatilidad intrínseca a la pieza, Raul de Orofino explica que su trabajo puede representarse frente a equipos de representantes, en programas de gestión y calidad de vida, o en programas de atención al cliente, o incluso en seminarios de preparación para los cambios. El primer personaje es una mujer que está enamorada de un enano y relata su historia a un psicoanalista. "Con Ana Lucia quiero explicar que es propio del ser humano asustarse ante lo que no es convencional, y que la única forma de dejar el miedo a un lado es reír, porque cuando uno está entusiasmado resulta más sencillo superar las dificultades", asegura Orofino. La segunda escena se centra en la inversión de papeles a partir de un hombre que ha pasado a ser amo de casa y que aprende de esta forma a ponerse en la piel del otro. En la tercera parte de la pieza se habla del miedo al cambio y de cómo, por culpa de ese sentimiento, un director de banco les grita a sus subalternos y a su compañero sentimental. Por último, se explica como un hombre redescubre el sabor de la vida gracias al buen humor, que incluso le permite sobrellevar con mayor paciencia los problemas y las crecientes dificultades del trabajo. La AXA Seguros fue otra de las empresas por las que pasó Raul de Orofino. En esta ocasión se presentó la obra a las familias de los empleados, al tiempo que integraba una formación dirigida a la macroestructura y a los directivos medios de la compañía. "Nuestra intención era crear un ambiente informal en la empresa y disminuir la presión de la jerarquía", declara Fernando Caldeira, presidente de AXA Seguros. Ahora, en la tercera estancia de Raul de Orofino en Portugal, la Peugeot y la Edson FCB fueron dos de las empresas donde el actor presentó su trabajo. Después de Portugal, el autor de Mario, tu humor está en el armario, pretende representar su obra en otros países europeos. "La pieza ya está traducida al italiano y al español, y mi idea es comenzar a promover mi trabajo a través de las empresas españolas con sede en Portugal", avanza. Todo comenzó en casas particulares La historia de Raul de Orofino y de su teatro-empresa comenzó con las restricciones impuestas al teatro en Brasil. A principios de los noventa, el plan Collor interrumpió las subvenciones que se venían concediendo a las actividades teatrales, y el actor se encontró sin trabajo. Fue entonces cuando llegó la inspiración y resolvió crear su propio negocio, decidiendo hacer teatro, si fuese preciso, en domicilios particulares. De esta determinación surgió el teatro a domicilio, y más tarde el "teatro a bordo" (de aviones), moderando un debate al final de cada actuación. Cierto día, un empresario vio la obra e invitó a Raul de Orofino a representarla en su empresa. Tras este pedido llegaron otros, y el teatro-empresa acabó imponiéndose en Brasil como una realidad y hoy está dando sus primeros pasos en Europa. "Antes de la crisis que me llevó a inventar el teatro a domicilio yo no tenía grandes problemas para vivir del teatro", afirma Orofino. A los diecisiete años comenzó a trabajar como actor profesional, y a los diecinueve daba clases de teatro porque, según dice, "no quería depender de malos trabajos". A pesar de esto, por entonces el joven Raul de Orofino aspiraba a hacer carrera en la TV Globo, como actor de telenovelas, sólo que la realidad lo desengañó rápidamente. "Un día fui a pedir un papel en una telenovela y me encontré allí con una actriz de cierto prestigio, ya mayor, en mi misma situación. Entonces me dije que iba a ser el dueño de mi propio negocio y de mi trabajo, y no llegar a aquella edad y verme de esa manera", recuerda. Fue más adelante cuando, al limitarse las subvenciones en Brasil, la carrera de Raul de Orofino dio un importante giro: "A partir de los noventa comencé a administrar mi propia carrera, y para eso es muy importante creer en la forma de trabajar de cada uno. En la carrera de actor no necesitas seguir las modas o imitar lo que hacen todos los demás actores. Tienes que hacer lo que quieres y construir tu propio camino, siendo coherente con las propias convicciones", asegura este actor de treinta y ocho años, revelando de esta manera el secreto del éxito de su trabajo, en el que él es actor, empresario y gestor de su trayectoria profesional. |