<%@LANGUAGE="JAVASCRIPT" CODEPAGE="65001"%> Raul de Orofino - Teatro empresa

 

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El negocio de la risa
Actor brasileño inventor del "teatro a domicilio" actúa en Portugal
O PÚBLICO - Portugal - 04/2000

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Por Elisabete Vilar

Hace diez años comenzó a actuar en residencias particulares por falta de trabajo. En la actualidad ya ha traspasado las fronteras de Brasil para actuar en empresas, en fiestas y hasta en un avión. Se trata de Raul de Orofino, un misionero del buen humor.

Raul de Orofino es la prueba de que la necesidad es uno de los mejores estímulos para la creatividad. Sin trabajo, el actor y autor brasileño "inventó", hace nada menos que diez años, un mercado propio: el teatro "a domicilio".

Confiesa que la culpa de todo es de su "síndrome de Scarlett O´Hara", de su instinto de supervivencia. "Soy de una generación que no se queda de brazos cruzados quejándose de la vida: nosotros nos arremangamos y actuamos", explica.

Comenzó con algunas representaciones en casas de amigos, de ahí pasó a fiestas de cumpleaños y de otra índole, perfeccionó el mensaje de sus espectáculos empezando a representar en empresas y fue realmente el primer comediante que actuó a bordo de un avión.

"Mario, tu humor está en el armario", es el nombre del espectáculo que lo ha traído hasta nuestro país y que ya ha sido presentado en encuentros de empresas y en casas particulares de renombre de la "jet-set", como la de Lili Caneças. Dicho espectáculo se basa en una realidad fundamental para el artista de 38 años: la risa, y la idea de que ésta es terapéutica.

La convicción, muy occidental, de que reírse mucho es propio de cabezas huecas, junto con el prejuicio que lleva a la sociedad a considerar como poco serias a las personas que ríen demasiado a menudo, conforman el virus que Raul de Orofino se propone erradicar.

El actor, que despide buen humor por los cuatro costados, enumera las ventajas de unas buenas carcajadas: "Reír hace perder el miedo, derriba las barreras jerárquicas y cohesiona los equipos". Por eso, también son numerosas y variadas las empresas que ya han incluido piezas de Raul en sus encuentros, convenciones, ferias y actividades de formación.

Al principio, cuenta el actor, las personas parecen algo desconfiadas cuando, en lugar de una conferencia sobre técnicas de ventas o en vez de un orador señalando gráficos, aparece ante ellos un hombre acompañado de una silla, unas perchas y dos mesitas. Cuando, sin embargo, ese hombre, Raul de Orofino, les muestra que reír ayuda a todo el mundo a vivir mejor", "las personas sienten un alivio enorme".

Espectáculo en cuatro escenas

Mario, tu humor está en el armario muestra una sucesión de cuatro escenas que, despojándolos de sus disfraces, hacen visibles los prejuicios, así como el miedo al cambio, a lo diferente y a la muerte. Son cuatro personajes "en la consulta de un psicoanalista", todos interpretados por Raul de Orofino, que comienza desvistiéndose descubriendo una combinación femenina. Así es como Raul comienza el espectáculo, encarnando a Ana Lucia, una joven enamorada de un enano, en una escena que "lleva al público a ser consciente de sus prejuicios, y a aceptar mejor lo nuevo, que incluso les llega a encantar".

Las situaciones retratadas son sencillas: se prosigue con las confesiones de Carlos Alberto, un amo de casa asustado ante los nuevos desafíos, luego entra Clayton, un homosexual que necesita dominar absolutamente todo, y por último habla Mario, un hombre malhumorado que descubre la maravilla "de ser bobo" gracias a las lecciones de su hijo adolescente. El lenguaje es común y, como subraya Raul de Orofino, no se habla de desgracias, no se asocian directamente las situaciones a los defectos "profesionales" o a cuestiones sociales demasiado específicas. "Uso un lenguaje muy afectivo, que rompe las barreras. Porque las personas deben lograr amarse mejor a sí mismas y a los otros". Y la verdad es que la pieza "conduce a la reflexión, al humor y hasta a la emoción".