
ANA
LUCIA: Mujer fascinada por Ugo, un enano, y se
enfrenta a los prejuicios de su familia. Ugo es un gran ejecutivo. Ella insiste en
salir con Ugo no por llevar la contraria, sino porque de hecho está enamorada.
"Fue su risa lo que me conquistó", dice. CARLOS
ALBERTO: Lo han echado de su trabajo
y no consigue un nuevo empleo, tiene que quedarse en casa y, poco a poco, va
asumiendo las tareas del hogar. Se convierte así en un "amo de casa" mientras su mujer,
Elisa, continúa trabajando como ejecutiva. Él comenta sus dificultades para
realizar las labores domésticas y para sobrellevar los celos de Elisa. Esta se
empeña en negarse a que una asistenta pase mucho tiempo en casa a
solas con su marido. CLEYTON: Es gay y se queja de Dudu, su compañero, que últimamente siempre se orina
en la tabla del váter. Dudu es autoritario, ha obtenido recientemente el
cargo de director de banco y les grita a sus empleados, y al propio Cleyton.
Como gana más dinero que Cleyton, dice que va a continuar orinando donde le
dé la gana, y que si Cleyton no está de acuerdo, ya sabe dónde está la puerta.
Cleyton, muy disgustado, se va a la casa de su madre, sólo sintiendo tener
que dejar a Bebel Eduarda, la gatita que rescataron de la calle, a la que
tiene mucho cariño. EL PADRE MALHUMORADO: Cuenta que su hijo de once años fue a pasar un fin de semana con él, y que el niño le dijo: ¡Vaya cara tan triste, papá! ¡Haz como la Hechicera: mueve la nariz y ríete!". El padre no puede creerse que su hijo está hablando de una serie de los años setenta que él seguía cuando era un chaval. El niño propone que vean juntos una cinta de vídeo en la que él grabó algunos episodios de la Hechicera. Mientras los ven, el padre se da cuenta de que después de reír se le aclararon las ideas sobre ciertos problemas personales y de la empresa. Muy contento, llama por teléfono a su novia actual, y ella le envía a su vez un reportaje que habla sobre la importancia del buen humor en el tratamiento de pacientes con sida y cáncer. Allí se dice que, al reír, se liberan endorfinas que calman los dolores. Él decide, desde entonces, coleccionar dibujos graciosos, buscar páginas de humor en Internet y alquilar películas de risa en el videoclub a la salida del trabajo. Resuelve alimentarse de BUEN HUMOR.
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La comedia MARIO, TU HUMOR ESTÁ EN EL ARMARIO reúne a cuatro personajes en escena.
La acción se desarrolla en la consulta de un psicoanalista, asumiendo todo el
público el papel del doctor. MARIO, TU HUMOR ESTÁ EN EL ARMARIO se centra en las
dificultades con las que nos encontramos al enfrentarnos a cambios y desafíos. |
